HUMAN NO SMOKING
(Podcast Nº1)
Hola
como están amigas y amigos, soy Gabriel Gallardo, bienvenidos a mi Podcast Human
No Smoking, el primero que voy a estar haciendo y ojalá que sea el primero de
muchos, espero de todo corazón que este sea tu último día sin fumar, y si no,
espero que al menos hoy empieces a pensar en la posibilidad de, quizás algún
día dejar de fumar cigarrillos, porque, pese a lo que yo te pueda decir y a
toda la información que hay disponible en todos lados, sobre todo en Internet,
la verdad es que nadie más que tú sabe cuales son esas cosas raras que te
produce el cigarrillo, ¿no? quizás una
tos que apenas aparece de vez en cuando, o un pequeño dolor de estómago, cansancio,
la lista de síntomas es prácticamente infinita, y es posible que tu cuerpo, de
una forma u otra, esté ya experimentando más de alguno. Roncar en la noche,
tener dificultad para respirar, perder el estado físico poco a poco, un pequeño
silbido en el pecho, pueden ser el aviso de una enfermedad crónica que, para
los fumadores, aumenta en sus probabilidades de ser adquirida y ser la causa de
un deceso prematuro.
Sí,
yo sé que suena pesado escuchar estas cosas para un fumador, porque, para qué
lo vamos a negar, cuánta descarga de dopamina otorga fumarse un cigarrito junto
con una taza de café, o qué agradable encender un puchito cuando estamos
tomándonos un trago con los amigos, o con la polola o el pololo; Todos los
hábitos se arraigan en la conducta, y mucho más si van acompañados de
sustancias altamente adictivas como son la nicotina, la CAFEÍNA. ¿Te has dado
cuenta como se ponen algunas personas cuando no pueden tomarse un café por la
mañana? Sin exagerar, podríamos decir que parecen yonkis en pleno síndrome de
abstinencia. Andan nerviosos, no pueden concentrarse, incluso a veces tiemblan.
Así que no es solamente algo privativo de los fumadores. Todas las personas
buscan, por decirlo de alguna forma, un apoyo psicológico, una recompensa
mental que les de esa especie de combustible para seguir adelante. En el caso
de nosotros, los que fuimos fumadores crónicos, tuvimos la mala suerte de
engancharnos con una substancia tan adictiva que, hasta la han comparado con
drogas como la cocaína, en cuanto a poder adictivo de refiere.
Así
que si tú has tratado de dejar el cigarrillo y no has podido, déjame decirte
que no es algo así tan fácil. Conozco a muchos fumadores que han dejado de dar
la batalla y se han resignado a seguir fumando, a pesar de que ya no lo
disfrutan. Porque no lo disfrutan, no no. A pesar de lo que digan, ser un
adicto no es algo que se disfrute; es algo que se sufre, es algo que se
soporta. Fumar cigarrillos es una prisión tan angustiante que, todas las
personas que han podido salir del tabaco, experimentan un alivio y una
felicidad incomparable, por un lado gracias al orgullo que se siente por haber
logrado algo tan difícil, y por otro lado una emoción genuina por haberse
librado de una muerte segura, o al menos de un severo deterioro en su calidad
de vida. Yo viví eso y te confieso que es una sensación incomparable. Es
verdad, a las pocas semanas de haber dejado el cigarrillo ya podía respirar a
pleno pulmón y experimentaba una sensación de profundo bienestar, y esa
sensación me permitió seguir adelante, me dio la motivación extra que
necesitaba justo en el momento en que otros flaquean. Esa motivación extra hay
que crearla, no es que aparezca espontáneamente en el momento preciso. Ojalá
fuera tan sencillo. Veamos qué pasa.
02
La
retirada de la nicotina, es decir, cuando dejas de fumar y el cuerpo empieza a
eliminar de la sangre las sustancias extrañas al organismo, no es tan severa
como puede ser el de una droga dura, como la cocaína o la heroína, quiero decir
que no hay mareos ni vómitos, no hay cuadros histéricos ni nada por el estilo,
sin embargo, hay una fuerte dependencia psicológica apoyada en el arraigo
social de una costumbre que está siendo plenamente aceptada, aunque cada vez
menos en algunos países desarrollados. Esta aceptación social del tabaco hace
que el desapego psicológico sea, en un comienzo, sólo parcial, y que permanezca
con el abstemio hasta por largos meses y quizás hasta por un año, haciendo
muchas veces recaer a un fumador luego de mucho tiempo sin encender un
cigarrillo, e incluso, habiendo superado ya todas las barreras físicas de la
dependencia. Así que no te desanimes si has tratado de dejarlo y no has podido,
mas bien tómalo como experiencia y no abandones la esperanza de conseguirlo.
Aquí en este podcast te vamos a estar apoyando para que tomes buenas
decisiones, como elegir el momento oportuno para dejarlo, qué cosas hay que
evitar una vez que apagaste tu último cigarro, y algunas sugerencias para que
mantengas tu mente ocupada. Recuerda que tu mente es, de alguna forma, más
adicta al cigarrillo que tu cuerpo. No te miento si te digo que la adicción del
cuerpo se cura luego de un par de semanas…, sí, en 9 o 10 días el cuerpo ya no
pide más nicotina, la persona esta tranquila, parece que ya lo ha logrado, ¿verdad?
pero no, no hay que cantar victoria todavía, porque cuando todo parece ir sobre
ruedas, la mente puede atacar. Por eso hay que estar siempre en guardia contra
la mente. A veces basta que alguien te ofrezca un cigarrillo y tú estés en un
momento de descuido para que te veas de inmediato con un cigarrillo encendido
en la mano y una columna de humo saliendo de tu boca.
Pero
se puede dejar, eso es lo que debes tener siempre presente, recordar que hay
miles de personas que han podido dejar este vicio en forma definitiva, y que
por lo tanto no es algo imposible. Es un desafío, por supuesto, hay que tomarlo
con actitud deportiva. ¿Qué significa tomar algo con actitud deportiva?
Significa que harás todo por ganar, por conseguir lo que quieres, por evitar la
derrota. Cuando lo haces con actitud deportiva eres capaz de hacer un esfuerzo
superior, eres capaz de hacer sacrificios. Esa magia es posible, pero se
consigue cuando ya tienes disciplina. Y la disciplina empieza en la mente.
Cuando estas convencido de algo, o cuando sientes entusiasmo por alguna cosa,
es más fácil conseguir esa disciplina. ¿Y acaso no te entusiasma la idea de
poder dejar el cigarrillo? ¿No te provoca la idea de decirle a tu familia, a
tus amigos, que dejaste de fumar? ¿No te imaginas un futuro libre de humo, de
mal olor y mala salud? Ese es el primer ejercicio que tienes que hacer, el de
convencerte a ti mismo de que sería bueno dejarlo de una vez, y de que se puede
hacer sin sufrir porque existe un método. Uno cree que está más enganchado de
lo que está en realidad. El vicio se transforma en una zona de confort de la
que es muy difícil salir. Y sobre todo es más difícil cuando no sabemos por qué
pasan las cosas. Pero si sabemos algo, ya podemos actuar. Por ejemplo, ahora
que ya sabemos que el vicio es una zona de confort, tenemos la opción, por
ejemplo, de construir otra zona de confort paralela, algo de nuestro agrado,
que nos guste y, llegado un punto, hacer el reemplazo. A pesar de que pueda
sonar complicado, el mecanismo es simple: basta con reemplazar la zona de
confort por otra creada artificialmente. Algunas personas reemplazan el
cigarrillo por caramelos y les funciona perfectamente bien. ¿Por qué funciona?
Porque la mente inconsciente se siente satisfecha con este intercambio,
necesita una zona de confort, por instinto, un generador constante
de dopamina, por decirlo de alguna manera, pero le da lo mismo la naturaleza de
éste generador. ¿Me explico? Se puede reemplazar el cigarrillo por caramelos o
chicles, sí, pero no es recomendable cambiar un vicio por otro vicio. A la
mente hay que engañarla, pero no hay que engañarse uno mismo. Esto solo no es
suficiente, hay que tener más cosas donde apoyarse, hay que contar con más
recursos porque las recaídas en el tabaco son repentinas y uno se puede
descuidar en cualquier momento.
Bueno,
tienes que pensar en todas estas cosas pero sobre todo tienes que pensar en los
beneficios que podría traer a tu vida la decisión de dejar el cigarrillo. Dejar
de fumar es mucho más fácil de lo que parece. Aquí te vamos a dar las
herramientas para que vayas sabiendo cuales son los pasos a seguir y, sobre
todo, las cosas que hay que hacer ANTES DE APAGAR EL ULTIMO CIGARRO .
Por ejemplo, una de las cosas que hay que hacer antes de apagar el
último cigarro, es fumar de manera consciente. ¿Qué significa fumar de manera
consciente? Significa observarse a uno mismo cuando se fuma, observar las
reacciones físicas y mentales, saber cual es el cigarrillo que más se disfruta
en el día, cual es el que menos, el que produce arcadas, el que se fuma por
inercia, el que produce hastío, y así, ojalá ir anotando estas cosas porque son
datos interesantes que le permiten a uno conocerse, saber cuales son las
debilidades, cuales serían las horas del día más vulnerables, y cosas así.
Bueno,
espero que este podcast te haya sido de alguna utilidad, o al menos haya
servido para que empieces a pensar de a poco y veas si es factible que lo
intentes ahora. Te cuento que pronto vamos a abrir un blog, para que tengas ahí
más información de la que apoyarte cuando te decidas a dejar el cigarrillo, que
ojalá sea pronto. Soy Gabriel Gallardo, y nos encontramos en el próximo
episodio de Human No Smoking. Adios.
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